Salud mental y estrés en personal de enfermería

14 agosto, 2020

La salud mental es bastante difícil de definir, la Organización Mundial de la Salud (OMS), define que está relacionada con el bienestar mental y psicológico y por lo tanto trabaja para mejorarla en las personas y en la sociedad. La Enfermería bajo este contexto, es un profesional que continuamente se enfrenta a diversos estados de estrés debido al contacto directo con personas que presentan alteraciones donde se ven afectadas varias dimensiones (fisiológica, psicológica, social y espiritual); además de ser el primer contacto de los pacientes a su llegada a los servicios de urgencias, quirófano o unidad de cuidados intensivos.

Es por ello, que el estrés y los procesos de manejo de la presente crisis de COVID que presenta el personal de enfermería como cuidador principal en un hospital o clínica, actualmente están provocando afectaciones en su salud mental. Incluso puede conducir a la depresión y ansiedad.

Además, el personal de Enfermería es el primer contacto que tiene el enfermo o familia a su llegada a un servicio de urgencias, quirófano o unidad, así como, es el cuidado directo durante la estancia hospitalaria. Se mantiene en contacto permanente con la angustia, el dolor, la desesperación, la irritabilidad y otras reacciones que pueden surgir en los pacientes y sus familiares.

La hospitalización es y será un estado amenazante, de incertidumbre y atemorizante para todos; puede acontecer esta situación en cualquier servicio, aunque se acentúa más en servicios como urgencias, quirófano o cuidados intensivos, pues la muerte y el dolor son más característicos en estos servicios; además de que constantemente los profesionales de enfermería deben estar a la vanguardia con los nuevos avances médicos y tecnológicos, representando niveles adicionales de estrés, elevándose cuando hay conflictos con los superiores, sobrecarga laboral, etc.

A este respecto, la profesión de Enfermería es estresante ya que son propias del trabajo diario, pues dentro de las responsabilidades se encuentran la preservación de la vida y evitar el sufrimiento de aquellos que la necesitan, ocasionando que muchas veces deje a un lado su propio auto-cuidado. Estas experiencias adquiridas en el quehacer cotidiano dejan de manifiesto que la parte más afectada es la mental, por la intensa carga emocional que conlleva, y que es necesario controlar cuidadosamente para que se pueda resolver la situación de manera eficiente en el paciente, pero que, cuando hay desenlaces negativos o fatales se acompaña de sentimientos de frustración, temor, rabia o desesperación.

Por lo anterior, es de vital importancia trabajar al respecto con el personal de Enfermería para tratar de que logre un balance emocional y profesional que le permita un adecuado manejo de la actividad psicológica que integre estrategias de manejo de situaciones con pacientes y salud integral para el cuidado de su propia persona.

Fuente: Academia AESCULAP