Químicos seguros: ¿Cuáles debo usar para una desinfección de alto nivel?
La desinfección de instrumentos y superficies de los puestos de trabajo donde se manipula instrumental médico, textiles quirúrgicos y muestras biológicas, constituye la forma más adecuada de evitar el posible contagio. Esto se consigue con una correcta utilización de desinfectantes. Hay que considerar que, por su propia función, destrucción de microorganismos, la mayoría de desinfectantes tienen unas características de toxicidad importantes. Por ello es necesario conocer los riesgos ligados a su utilización y los consejos de prudencia que deben estar indicados en la etiqueta y en la ficha de datos de seguridad.
Todo sobre desinfección
La desinfección es el proceso en el cual se elimina todos o la mayoría de los microorganismos presentes en objetos inanimados, con excepción de las esporas bacterianas. Los factores que influyen en la desinfección son:
Naturaleza de los microrganismos: las formas más resistentes a los procedimientos de desinfección/esterilización son los priones, seguidos de las esporas bacterianas, bacilos ácido-alcohol resistentes, virus pequeños o sin envoltura lipídica, hongos, formas vegetales bacterianas y virus de tamaño medio o con envoltura lipídica.
Número de microorganismos: si el número de microorganismos es grande, se necesita una concentración más elevada de desinfectante o un tiempo de exposición mayor para conseguir un determinado nivel de desinfección. De ahí que la necesidad de limpiar antes de aplicar el desinfectante, ya que de este modo se reduce la carga microbiana y se elimina materia orgánica, que protege a los microorganismos e inactiva al producto químico.
Tiempo de actuación: el proceso de desinfección puede representarse por una curva exponencial decreciente del número de microorganismos respecto al tiempo, por lo que, al comienzo existe una gran destrucción de gérmenes, pero posteriormente ésta se enlentece y pueden quedar formas vivas si no se espera el tiempo adecuado para cada desinfectante.
Concentración del producto: en general, a mayo concentración, aumenta la capacidad de destrucción de microorganismos.
Es importante recordar que concentración y tiempo están inversamente relacionado para conseguir un determinado nivel de desinfección, por lo que podemos incrementar la concentración y reducir el tiempo de contacto, o aumentar éste y reducir la concentración. En cada caso, la toxicidad, los costes y la urgencia indicarán el camino a seguir.
Temperatura: de 10 a 20°C prácticamente se duplica el efecto del producto, por lo que los desinfectantes deben de almacenarse a temperatura ambiente y no en refrigeradores.
Existen tres niveles de desinfección:
- Desinfección de alto nivel: destruye todos los microorganismos, con excepción de algunas esporas bacterianas.
- Desinfección de nivel medio: inactiva al Mycobacterium tuberculosis, todas las formas vegetativas bacteriana, hongos y virus lipídicos y de tamaño medio, pero la mayoría no eliminan las esporas y algunos virus no lipídicos y pequeños.
- Desinfección de bajo nivel: destruye las formas vegetativas bacterias, los virus lipídicos y algunos virus no lipídicos y hongos, pero no elimina las microbacterias ni las esporas.
Desinfectantes más comunes utilizados
Ácido peracético
Las soluciones de ácido peracético (peroxiacético) al 35%, que pueden ser diluidas hasta un mínimo del 0,2%, se emplean como sustitutos del glutaraldehído, que es el desinfectante más ampliamente usado. Es eficaz contra una amplia variedad de microorganismos, incluyendo bacterias (tanto Gram positivas como Gram negativas), hongos, levaduras, esporas bacterianas y algunos virus. Actúa rápidamente, reduciendo significativamente la carga microbiana en poco tiempo. A pesar de su potente acción desinfectante, es menos corrosivo para los instrumentos metálicos que otros desinfectantes, lo que lo hace adecuado para una amplia gama de materiales quirúrgicos. Se descompone rápidamente en agua, oxígeno y ácido acético, dejando pocos residuos tóxicos.
El ácido peracético actúa oxidando las proteínas y los ácidos nucleicos de los microorganismos, lo que conduce a su muerte. Su mecanismo de acción es complejo y involucra múltiples reacciones químicas. Se utiliza para desinfectar instrumentos quirúrgicos que no pueden ser esterilizados con calor, como los endoscopios. Es efectivo para limpiar y desinfectar superficies en áreas quirúrgicas, como mesas de operaciones y equipos médicos. Se utiliza para preparar soluciones de desinfección de uso en diversos procedimientos quirúrgicos.
Algunas de las desventajas del ácido peracético es que en altas concentraciones es una substancia corrosiva y comburente (facilita la combustión) Puede causar daño significativo al entrar en contacto con tejidos vivos como la piel, ojos y mucosa o ciertos materiales.
Agua oxigenada (peróxido de hidrógeno)
El peróxido de hidrógeno, comúnmente conocido como agua oxigenada, es un desinfectante de amplio espectro que ha ganado importancia en la desinfección de material quirúrgico. Su acción oxidante lo convierte en una herramienta eficaz para eliminar una amplia variedad de microorganismos, incluyendo bacterias, virus y esporas. Se utiliza para desinfectar instrumentos quirúrgicos termosensibles, como endoscopios y equipos de cirugía mínimamente invasiva. Es efectivo para limpiar y desinfectar superficies en áreas quirúrgicas, como mesas de operaciones y equipos médicos.
Se emplea en soluciones acuosas en concentraciones del orden del 35% o también, cuando se trata de procedimientos que implican la generación de fase vapor, a concentraciones ambientales no inferiores a 2 mg/L. Se usa muchas veces como sustituto del glutaraldehído.
El peróxido de hidrógeno es un compuesto que, a concentraciones superiores al 20%, es corrosivo y comburente. Al entrar en contacto con los microorganismos, el peróxido de hidrógeno libera oxígeno naciente, un poderoso agente oxidante que daña las membranas celulares y los componentes internos de las células microbianas, causando su muerte.
Alcohol etílico (etanol)
Es el desinfectante de uso tópico más conocido y universalmente aplicado, especialmente para desinfección de la piel. Se emplea a diferentes concentraciones en agua. Es poco eficaz frente a ciertos tipos de virus y la mayoría de esporas bacterianas, que son formas de resistencia de algunas bacterias y su rápida evaporación puede limitar su tiempo de contacto con la superficie a desinfectar.
El alcohol etílico, especialmente en concentraciones de 70% a 90%, es uno de los desinfectantes más utilizados en el ámbito médico, incluyendo la desinfección de material quirúrgico. Es efectivo contra una amplia gama de microorganismos, incluyendo bacterias, hongos y algunos virus. Es un líquido fácil de aplicar y se evapora rápidamente, sin dejar residuos y se descompone en la naturaleza.
El alcohol etílico funciona alterando las proteínas de las células microbianas, lo que lleva a su muerte. Dada su naturaleza lipofílica, el alcohol disuelve los lípidos de las membranas celulares de los microorganismos, comprometiendo su integridad.
Alcohol isopropílico (isopropanol)
Es utilizado también como antiséptico de uso tópico en concentraciones del 70% en agua, con una efectividad equivalente a la del etanol. Su modo de acción es similar al del alcohol etílico: altera las proteínas esenciales para la vida de los microorganismos y disuelve los lípidos de las membranas celulares, dañando su estructura. En algunas circunstancias, el isopropílico puede ser más eficaz que el etílico, especialmente contra ciertos tipos de bacterias y virus. Se evapora más lentamente que el etílico, lo que puede proporcionar un tiempo de contacto más prolongado con la superficie a desinfectar.
Como desventajas se podría señalar que es una substancia inflamable y puede dañar ciertos plásticos y recubrimientos. Además, de que no elimina las esporas bacterianas.
Aldehídos
Los aldehídos son compuestos orgánicos que poseen una amplia gama de aplicaciones. Su eficacia se debe a su capacidad para alterar las proteínas de los microorganismos, lo que conduce a su inactivación. Los aldehídos reaccionan con los grupos amino y sulfhidrilo de las proteínas, alterando su estructura tridimensional y, por ende, su función. Algunos aldehídos pueden interactuar con el ADN, dañando su estructura y comprometiendo la replicación celular, es decir, que está ligada a la desnaturalización de las proteínas y de los ácidos nucléicos por reducción química. Los aldehídos destruyen muy bien las bacterias, los hongos microscópicos y tienen también una excelente acción virucida. Se emplean para desinfectar superficies, aparatos e instrumentos.
Formol-formaldehído
El formaldehído, comúnmente conocido como formol, ha sido un agente desinfectante ampliamente utilizado debido a su alta eficacia contra una amplia gama de microorganismos, incluyendo bacterias, hongos y esporas. Sin embargo, en los últimos años su uso ha disminuido considerablemente debido a su elevada toxicidad. El formaldehído debe considerarse como un producto especialmente peligroso, ya que, además de su acción irritante (la irritación ocular en el hombre se presenta a concentraciones entre 0,1 y 1 ppm) y alérgena (el formol es responsable además de sensibilizaciones cutáneas), está clasificado por la International Agency for Research on Cancer (IARC) en el grupo 2A (substancia probablemente cancerígena).
Al igual que otros aldehídos, el formaldehído actúa desnaturalizando las proteínas de los microorganismos. Penetra en la célula y reacciona con grupos amino y sulfhidrilo de las proteínas, alterando su estructura y función esencial. Además, puede dañar el ADN, lo que impide la replicación celular y la supervivencia del microorganismo. Es un potente germicida, capaz de eliminar una amplia variedad de microorganismos. Actúa con rapidez, lo que permite un procesamiento eficiente del material quirúrgico. Puede penetrar en la materia orgánica, lo que lo hace efectivo en la desinfección de superficies y materiales porosos.
El formol o formalina es la disolución de formaldehído en agua en una proporción de alrededor de un 37% en peso, conteniendo así mismo entre un 10 y un 15% de metanol para evitar su polimerización. Las soluciones de formol que contienen concentraciones de formaldehído iguales o superiores al 5% constituyen un eficaz desinfectante líquido de uso muy extendido.
Glutaraldehído
El glutaraldehído es un bactericida, pero también presenta efectos sobre virus como el VIH y frente a esporas. La solución de glutaraldehído al 2% aplicada durante 30 minutos es efectiva como desinfectante y, en aplicaciones de 10 a 12 horas, se puede utilizar como esterilizante.
La solución de esta substancia entre el 2 y el 10% está clasificada como nociva y peligrosa para el medio ambiente. Hay que controlar los niveles ambientales y usar medidas de protección personal. Es necesario aclarar los productos después de su utilización para evitar la irritación de la piel o las mucosas de los individuos que los utilicen. El National Institute of Occupational Safety and Health (NIOSH) incluye el glutaraldehido como sustancia potencialmente mutágena.
En la práctica diaria, el glutaraldehído no es un producto que presente una especial peligrosidad, ya que tiene una tensión de vapor muy baja (es poco volátil) y, por ello, raramente se encuentra en forma de vapor en el aire, a no ser que se calienten las soluciones que se empleen del mismo que, por otro lado, suelen ser siempre bastante diluidas; sin embargo se pueden generar aerosoles por agitación o manipulaciones bruscas al sumergir o sacar material del líquido. El formol y el glutaraldehído se pueden emplear solos o bien asociados a un detergente, siendo esta última combinación especialmente efectiva frente a los polivirus. También se emplean mezclados con fenol y fenolatos.
Cloro. Hipoclorito sódico
El cloro es el desinfectante universal, activo frente a todos los microorganismos. En general, se utiliza en forma de hipoclorito sódico, con diversas concentraciones de cloro libre. Se trata de un enérgico agente oxidante, corrosivo para los metales.
Como desinfectante general, se utiliza a una concentración de 1 g/l (1000 ppm) de cloro libre. En caso de salpicaduras de sangre o en presencia de materia orgánica en cantidad apreciable, se recurre a una solución más concentrada de 10 g/l (10.000 ppm) de cloro libre. Estas diluciones se preparan a partir de la lejía comercial (de 40 g/l a 80 g/l de cloro libre). Si se utiliza lejía con 40 g de cloro libre por litro, la preparación de la solución de 10 g/l se efectuará de la siguiente manera: 250 ml de lejía (40 g/l de cloro libre) + 750 ml de H20
Estas soluciones son inestables, por lo cual se han de mantener tapadas, siendo recomendable su preparación diaria. En la lejía de uso doméstico, no siempre se indica la cantidad de cloro libre que contiene. Cuando no se dispone de este dato, se ha comprobado que las soluciones de lejía doméstica al 10% son eficaces para la desinfección general. La inhalación de cloro, que es un gas irritante de las mucosas y del aparato respiratorio, puede producir hiperreactividad bronquial en individuos susceptibles. Las soluciones de hipoclorito sódico que contienen concentraciones de cloro libre superiores al 10% deben considerarse como corrosivas.
Compuestos de amonio cauternario
Este conjunto de compuestos (conocidos como «quats») representan una familia de compuestos antimicrobianos en los cuales las cuatro valencias del átomo de nitrógeno están ocupadas por grupos tipo alquilo de complejidad variable. Son solubles en agua y en alcohol y poseen propiedades tensioactivas. Los compuestos de amonio cuaternario actúan a nivel de la superficie celular, incrementando la permeabilidad de la membrana con la consecuente pérdida de los componentes citoplasmáticos.
El espectro de actividad de estos productos es bastante elevado frente a bacterias y hongos, pero escaso frente a virus y esporas. Es necesario remarcar que hay microorganismos, como pseudomonas, que en algunos amonios cuaternarios encuentran un medio de cultivo en el que se multiplican perfectamente. Esta bacteria puede crecer, por ejemplo, en cloruro de benzalconio que, utilizado como desinfectante de superficies, ha sido la causa de inesperadas infecciones en hospitales. Los compuestos de amonio cuaternario son inactivos frente a las aguas duras, por lo que no deben utilizarse para desinfectar el agua de los sifones de vaciado, rica en sales.
Compuestos fenólicos
Diferentes compuestos fenólicos constituyen la base de muchos desinfectantes corrientes, empleándose a veces para sustituir a los hipocloritos. Los aril-fenol halogenados o no halogenados tienen una muy buena actividad bactericida, pero su actividad fungicida es muy discreta y su acción virucida es discutida.
El fenol y sus derivados son irritantes de la piel y mucosas respiratorias y oculares. Tienen efecto alergénico y fotosensibilizante. Las soluciones de concentraciones superiores al 5% se clasifican como tóxicas
Yodo y Yodóforos
La acción de estos desinfectantes es parecida a la del hipoclorito. Las superficies limpias pueden tratarse adecuadamente con soluciones que contengan 75 ppm de yodo libre. En presencia de una cantidad apreciable de material proteico, su eficacia no es tan buena. Los yodóforos pueden diluirse en alcohol etílico para el lavado de manos o como esporicida. Se considera una substancia nociva.
La Povidona-Yodada (complejo de Polivinipirrolidona con yodo) Es el yodóforo mejor conocido. Se compone de un polímero de 1- vinil – 2 – pirrolidona con yodo, con un 9-12 % de yodo disponible. Se utiliza en forma de solución, es de color amarillo pardo y olor característico. Es de uso terapéutico en aplicaciones tópicas como desinfectante. Comercialmente se conoce bajo distintos nombres: Topionic, Betadine e lsodine, entre otros.
Hablemos de desinfección de alto nivel: Orto-ftalaldehído
En la desinfección de alto nivel el producto más utilizado es el glutaraldehído en solución al 2%. Su uso exige condiciones estrictas de protección laboral y medioambientales para evitar efectos indeseables, de ahí el interés por la búsqueda de alternativas más seguras. Entre las opciones para reemplazarlo está el Orto-ftalaldehído (OPA) al 0,55%.
El OPA, o su nombre comercial Cidex OPA Solution de Johnson&Jonhson obtuvo la aprobación de la FDA en 1999 como desinfectante de alto nivel para el tratamiento de material médico reutilizable. Las ventajas del Cidex OPA son:
- Compatibilidad con la mayoría del instrumental médico
- No requiere una activación previa a su utilización
- Estable en un amplio rango de Ph entre 3 y 9
- Solución líquida azul pálida que apenas tiene olor
La solución debe de manipularse con equipo de protección debido a que puede dejar manchas en la piel. Es reutilizable durante un período máximo de 14 días, siempre que la concentración de OPA verificada mediante las tiras reactivas esté por encima del 0,3% que es la Concentración mínima efectiva (CME) Cuando el producto se abre, pero no se utiliza y permanece en el recipiente original y bien cerrado, puede ser viable durante 75 días y debe de almacenarse en una habitación bien ventilada a una temperatura de 15-30°C
El OPA es un desinfectante de alto nivel efectivo para erradicar formas vegetativas de bacterias, hongos y parásitos de. El proceso de limpieza previo a la desinfección es fundamental, ya que al combinar una adecuada limpieza con un desinfectante de alto nivel, se asegura la máxima eficiencia de éste último. Para ello también existe el detergente enzimatico Cidezyme está especialmente formulado para la limpieza manual de instrumental médico quirúrgico o en máquina automática para limpieza de instrumentos endoscópicos flexibles antes de la desinfección de alto nivel o de esterilización del equipo. El detergente proporciona un proceso de limpieza de un solo paso, donde la enzima degrada materia orgánica como sangre, heces o moco, mientras el surfactante retira el restante de materia del dispositivo. El producto es efectivo preparando 8 mililitros por cada litro de agua a temperatura ambiente. Para equipo sucio, dejar en inmersión a partir de un (1) minuto inmediatamente después del procedimiento quirúrgico. Para equipo sucio con materia orgánica que se haya secado, se recomienda doblar la dosis del detergente enzimático.
Conclusión
La eficiencia de los desinfectantes de nivel alto en las centrales de esterilización es un pilar fundamental para la prevención de infecciones y la seguridad de los pacientes. La selección adecuada de desinfectantes, combinada con una estricta adherencia a los protocolos y una limpieza previa rigurosa, asegura que los instrumentos médicos estén completamente desinfectados y listos para su uso seguro. No solo depende de su composición química, sino también de la correcta aplicación de las técnicas y protocolos establecidos en las centrales de esterilización.
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Fuentes:
https://www.insst.es/documents/94886/326962/ntp_429.pdf/353cf0a5-b164-4f6f-b53b-3124b0c90302
https://www.sergas.es/cas/Servicios/docs/AvaliacionTecnoloxias/OPA%20CT2005_02.pdf
https://www.salusplay.com/apuntes/apuntes-de-farmacologia/antisepticos-y-desinfectantes/5
http://soluciones-sinteg.com/wp-content/uploads/2021/06/CIDEZYME-2260.pdf















