Primeros auxilios en el hogar: Guía para situaciones comunes
Los accidentes domésticos son más frecuentes de lo que pensamos, y pueden ocurrir en cualquier momento. Estar preparado para actuar en caso de una emergencia puede marcar la diferencia en la salud y el bienestar de nuestros seres queridos. En este blog, te presentamos una guía básica de primeros auxilios para algunas situaciones comunes que pueden presentarse en el hogar.
- Quemaduras
Una quemadura es una lesión en los tejidos. El 84% de todas las quemaduras pediátricas ocurren en el hogar, donde el 80% de las veces no hay supervisión. Las quemaduras pueden ser ocasionadas por el contacto o proyección de objetos, partículas o líquidos a temperaturas elevadas y ocurren al:
- Situar objetos calientes (estufas eléctricas, lámparas, hornos, tostadores de pan, etc.), en lugares accesibles a los niños o no protegidos adecuadamente.
- Utilizar recipientes o cuerpos calientes desprovistos de asas o mangos aislantes.
- Manejar objetos a alta temperatura sin protección en las manos.
- Cocer o freír los alimentos que dan origen a salpicaduras sin usar tapaderas.
- Manipular inadecuadamente pólvoras (cohetes, petardos o cartuchos).
- También suelen producirse quemaduras intensas al entrar en contacto la piel con sustancias causticas (sosa) o corrosivas (ácido sulfúrico)
Estas lesiones se categorizan en tres tipos: Quemaduras de primer grado, que dañan la capa externa de la piel; quemaduras de segundo grado, que afectan la capa externa y la que se encuentra debajo de ésta; y las quemaduras de tercer grado, que dañan o destruyen la capa más profunda de la piel y los tejidos que se encuentran debajo de ella. Ante una quemadura, primero es importante detectar el tipo y si no se está seguro, trate la lesión como si fuera mayor:
- Primer grado: Enfría la zona con agua fría durante al menos 20 minutos. Cubre la quemadura con una gasa esterilizada. No uses cremas o ungüentos.
- Segundo grado: Sigue los pasos para las quemaduras de primer grado. Si la quemadura es grande o afecta a zonas sensibles como la cara, las manos o los pies, busca atención médica inmediata.
- Tercer grado: No intentes tratar una quemadura de tercer grado por tu cuenta. Llama al 911 o lleva a la víctima al hospital de inmediato.
- Cortes y hemorragias
La cocina y el baño son las dos estancias de la casa donde se producen más accidentes dentro del hogar. En la cocina hay utensilios que son punzantes (como cuchillos o tijeras). Hay que usarlos con cuidado y sin prisa. También existe el riesgo de tropezar o caerse y golpearse, es por eso que hay que eliminar los objetos que entorpecen el paso. Ten cuidado también con los bordes de las alfombras y con esos cables mal retirados que, en ocasiones, quedan atravesados a la altura de los pies. A manera de prevención te recomendamos:
- Enseña a los niños el manejo adecuado de los objetos cortantes o punzantes que hay habitualmente en el hogar, como cuchillos, tijeras, navajas, alfileres, con explicaciones y con tu ejemplo. No los dejes nunca a su alcance mientras no los sepan usar correctamente.
- En las casas donde hay niños es conveniente proteger las esquinas de las mesas, los salientes y los muebles bajos de cristal.
- Al vestir o al desnudar a los niños, ten cuidado con las cremalleras, pueden engancharse en la piel y producir heridas importantes.
Tener algo de formación en primeros auxilios siempre es aconsejable. Nunca sabes cuándo puede hacerte falta en determinadas situaciones de urgencia. A continuación, vamos a explicarte cómo hacer un torniquete de forma correcta, para que sepas cortar una hemorragia en el caso de que estés presente cuando una persona sufra un percance así.
- Tenemos que poner la venda unos centímetros por encima de la herida, ya sea en un brazo o en una pierna, con el objetivo de evitar que siga llegando sangre desde el corazón a esa parte del cuerpo. Es recomendable hacerlo en una parte con bastante tejido, ojo ¡los torniquetes no se aplican sobre la herida!
- Realiza un nudo simple y presiona lo suficiente como para detener el flujo de sangre, pero tampoco aprietes de forma excesiva (podría provocar gangrena u otros daños).
- Apunta o recuerda a qué hora pusiste el torniquete, ya que éste debe permanecer de forma temporal y no se puede dejar demasiado tiempo. Diles a los médicos la hora a la que pusiste el torniquete y ellos sabrán cómo actuar y cuándo deben retirarlo.
- Asegúrate de mantener la herida limpia y el cuerpo del afectado caliente. Mientras llegan las asistencias sanitarias, puedes limpiar la herida con el fin de evitar infecciones. Por otra parte, intenta evitar que la víctima se enfríe. Si es posible, resguárdalo en un sitio caliente. Levanta la extremidad herida. Si es posible (no siempre se puede), intenta levantar el brazo o pierna afectado. La reducción de la gravedad en el flujo de la sangre también puede ayudar a cortar la hemorragia.
- También es importante tranquilizar al afectado, coloca un cojín, almohada o algo blando debajo de su cabeza. Evita que mire hacia la herida y la sangre, pues además de entrar en estado de pánico puede pasar que la persona se desmaye. Debes hacerle ver que el percance tiene solución, que vas a ponerle un torniquete y que la ayuda médica está de camino.
Ahora bien, ante la gravedad de la hemorragia puede ser tratada de la siguiente forma:
- Pequeñas hemorragias: Lava la zona con agua y jabón. Aplica presión directa sobre la herida con una gasa esterilizada durante 5 a 10 minutos. Eleva la zona afectada por encima del nivel del corazón.
- Hemorragias abundantes: Aplica presión directa sobre la herida con una gasa esterilizada. Si la sangre empapa la gasa, coloca otra encima sin quitar la primera. Eleva la zona afectada por encima del nivel del corazón. Si la hemorragia no se detiene, aplica un torniquete por encima de la herida (entre la herida y el corazón). Solo utiliza un torniquete como último recurso y afloja cada 15 minutos para permitir que circule la sangre.
- Heridas profundas o con objetos incrustados: No intentes quitar el objeto incrustado. Cubre la herida con una gasa esterilizada y busca atención médica inmediata.
- Golpes y contusiones
Una contusión, también conocida como hematoma o moretón, es una lesión en los tejidos blandos del cuerpo causada por un golpe directo. Se caracteriza por la ruptura de pequeños vasos sanguíneos debajo de la piel, lo que provoca la acumulación de sangre en la zona afectada.
Ante un golpe ligeramente fuerte puedes aplicar hielo en la zona afectada durante 20 minutos, colocando una toalla entre el hielo y la piel. Repite la aplicación cada 2-3 horas durante las primeras 24 horas. Eleva la zona afectada por encima del nivel del corazón para reducir la hinchazón. Si hay dolor intenso, puedes administrar un analgésico de venta libre.
Dependiendo la gravedad del golpe muchas veces éste puede ocasionar desmayos. Los desmayos son causados por una disminución en el flujo de sangre al cerebro. Ante un golpe fuerte, las personas suelen desmayarse, por lo que te recomendamos aflojar los cinturones, collares u otra ropa ajustada y no la levantes demasiado rápido. Hazle una serie de preguntas sencillas, como: ¿Cuál es su nombre? ¿Qué día es? ¿Cuántos años tiene? Si te da respuestas incorrectas o no responde a las preguntas sugiere un cambio en el estado mental.
Hay golpes muy severos por lo que hay que observar si hay deformidad en la zona afectada, y no estás seguro de qué hacer, llama al número de emergencias o busca atención médica de inmediato.
- Atragantamiento
Una palabra que puede generar pánico y desesperación. Ya sea que la víctima sea un adulto, un niño o incluso tú mismo, conocer las técnicas básicas de primeros auxilios puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. El atragantamiento ocurre cuando un objeto extraño obstruye las vías respiratorias, impidiendo el paso normal del aire. A continuación, te guiaremos paso a paso sobre cómo actuar ante una situación de atragantamiento en el hogar
- Adulto consciente: Si la persona puede toser o hablar, anímala a seguir tosiendo. No la golpees en la espalda ni le intentes dar de beber.
- Adulto inconsciente: Llama al número de urgencias inmediatamente. Realiza la maniobra de Heimlich: coloca tus brazos alrededor de la cintura de la víctima e inclínala hacia adelante. Presiona con fuerza en la parte superior del abdomen, justo debajo del diafragma, hasta que el objeto salga expulsado.
- Niño: Si el niño está consciente, anímale a toser. Si no puede toser o respirar, colócalo boca abajo sobre tu antebrazo y dale golpes secos en la espalda con la otra mano. Si el objeto no sale, realiza la maniobra de Heimlich para bebés.
- Intoxicaciones
Una intoxicación ocurre cuando una sustancia nociva ingresa al cuerpo y causa daño. Esta sustancia puede ser cualquier cosa, desde medicamentos y productos de limpieza hasta plantas venenosas y alimentos en mal estado. Los síntomas de una intoxicación pueden variar dependiendo de la sustancia que la haya causado, pero algunos de los más comunes incluyen: Náuseas y vómitos, diarrea, dolor abdominal, dificultad para respirar, mareos y aturdimiento, confusión, pérdida del conocimiento y convulsiones. Si tú o alguien que conoces ha sido intoxicado, es crucial actuar de inmediato:
- Si la persona está consciente: Llama al número de emergencias o al centro de información toxicológica de tu localidad. Identifica la sustancia tóxica que ha ingerido la persona y la cantidad aproximada. No le des nada de beber ni le induces el vómito a menos que te lo indique un profesional de la salud.
- Si la persona está inconsciente: Acuéstala de lado y asegúrate de que respira normalmente. Llama al número de emergencias inmediatamente.
El ABC para armar un botiquín de primeros auxilios
Tener un botiquín de primeros auxilios bien surtido en casa es una medida esencial para afrontar las pequeñas urgencias que puedan surgir en el día a día. El botiquín de primeros auxilios debe estar instalado en un lugar accesible y conocido por los habitantes de la casa, pero fuera del alcance de los niños pequeños. Una caja hermética y que sea fácil de transportar puede valer.
Su contenido ha de permitirnos hacer frente a las situaciones que con más frecuencia se presentan en el entorno doméstico, por lo que su composición puede variar según las circunstancias, siendo recomendable que contenga, al menos, los siguientes elementos:
Material de autoprotección
- Mascarilla de protección facial: la utilizaremos en caso de que sea necesario realizar la respiración artificial boca a boca. De esta manera, evitaremos el contacto directo con posibles secreciones, vómitos, etc. de la persona a la que estemos atendiendo.
- Guantes de látex o vinilo: los utilizaremos siempre que vayamos a realizar una cura. Nos protegen del contacto directo con la sangre y otros fluidos, secreciones, etc.
- Toallitas de alcohol: las utilizaremos para desinfectar nuestras propias manos, antes de realizar una cura; recordar que NO deben utilizarse directamente sobre las heridas.
Material de hemostasia
- Vendas hemostáticas (de diferentes tamaños), para el control de hemorragias.
Material de curación
- Suero fisiológico; lo utilizaremos para limpiar heridas.
- Antiséptico (tipo povidona yodada), para prevenir la infección en el caso de las heridas.
- Algodón: para limpiar heridas y absorber líquidos.
- Apósitos adhesivos: de diversos tamaños y formas para cubrir cortes y rozaduras.
- Espadrapo: de rollo y papel para fijar vendajes y apósitos.
- Vendas: elásticas y de diferentes tamaños para inmovilizar extremidades y cubrir heridas.
- Pinzas: para extraer astillas, espinas u otros objetos pequeños.
- Tijeras: pequeñas y de punta roma para cortar vendas y apósitos.
Material para protección de heridas, quemaduras y traumatismos articulares
- Pañuelo triangular (tamaño aproximado: 140x100x100 cm). Nos servirá tanto para improvisar un cabestrillo, como para cubrir heridas, quemaduras, improvisar un vendaje, etc.
- Vendas de diferentes tamaños.
Otros elementos:
Termómetro: para tomar la temperatura corporal.
Medidor de presión arterial
Medidor de glucosa en algunos casos
Mascarillas: para protegerte del polvo, la suciedad y los gérmenes.
Gafas de protección: para proteger tus ojos de salpicaduras o partículas.
Guía de primeros auxilios: con instrucciones básicas para manejar situaciones comunes de emergencia.
Lista de teléfonos de emergencia: incluyendo el número de teléfono de tu médico, hospital más cercano y servicios de emergencia.
Recomendaciones
Ten en mente que una cosa es el botiquín de primeros auxilios y otra distinta, el pequeño dispensario que tenemos en casa. Para conocer las medicinas básicas con las que debes de contar en caso de alguna emergencia te recomendamos las siguientes:
- Antiséptico: como povidona yodada o clorhexidina, para desinfectar heridas.
- Antibiótico tópico: en pomada o crema, para prevenir infecciones en la piel.
- Analgésicos y antiinflamatorios: como paracetamol o ibuprofeno, para aliviar el dolor y la inflamación.
- Analgésico tópico: como crema o gel de lidocaína, para aliviar el dolor en la piel.
- Antihistamínico: como loratadina o cetirizina, para tratar reacciones alérgicas.
- Medicamentos para la diarrea: como loperamida, para controlar la diarrea leve.
- Antiácido: como omeprazol o ranitidina, para aliviar la acidez estomacal.
- Crema para quemaduras: como aloe vera o pantenol, para aliviar el dolor y la inflamación de las quemaduras leves.
- Repelente de insectos: para prevenir picaduras de mosquitos y otros insectos.
No está de más revisar el botiquín periódicamente, para asegurarte de que los medicamentos no estén caducados y puedas reponer con tiempo los materiales que se hayan utilizado. Recuerda almacenar tu botiquín en un lugar fresco, seco y seguro: fuera del alcance de los niños y mascotas. Toma un curso de primeros auxilios: esto te permitirá estar mejor preparado para actuar en caso de una emergencia.
La mejor manera de evitar accidentes domésticos es tomar medidas preventivas. Algunas recomendaciones útiles incluyen:
Mantener los productos de limpieza, medicamentos y otros objetos potencialmente peligrosos fuera del alcance de los niños. Instala barandillas en las escaleras y antideslizantes en las bañeras y duchas. Asegura los muebles y electrodomésticos para evitar caídas. Mantén actualizado tu botiquín de primeros auxilios y aprende a realizar RCP y primeros auxilios básicos.
Toma en cuenta que estas recomendaciones son con fines informativos y no debe sustituir la atención médica profesional. En caso de una emergencia, mantén la calma y actúa con rapidez.
Conclusión:
En este blog, hemos recorrido los aspectos esenciales de los primeros auxilios en el hogar, proporcionándote herramientas valiosas para actuar con confianza y rapidez ante situaciones comunes como quemaduras, atragantamientos, hemorragias y convulsiones.
Es importante recordar que la prevención es siempre la mejor medicina. Por ello, te invitamos a adoptar hábitos saludables, mantener un botiquín de primeros auxilios bien surtido y actualizado, y realizar cursos de primeros auxilios para estar preparados ante cualquier eventualidad.
En Arkanum ponemos a tu disposición una amplia gama de productos y servicios para la salud de las marcas más reconocidas. Nos dedicamos a brindar soluciones innovadoras para apoyar la práctica médica. ¡Esperamos que esta guía te sea útil!
Fuente
https://www.cruzroja.es/prevencion/hogar_010.html
https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/burns#:~:text=Por%20lo%20general%2C%20los%20ni%C3%B1os,de%20explosiones%20en%20los%20fogones
http://cidics.uanl.mx/nota-117/
https://www.bbva.mx/educacion-financiera/seguros/cuales-son-los-principales-accidentes-en-el-hogar.html
https://www.elespanol.com/como/hacer-torniquete-detener-hemorragia-primeros-auxilios/425457777_0.html















