Esta innovación utiliza imágenes diagnósticas con protocolo DICOM como la tomografía computarizada, resonancias magnéticas o ultrasonido de diferentes partes del cuerpo, para visualizarlas en realidad virtual o para imprimirlas en 3D.

A partir de evidencias previas, se ha orientado la planificación quirúrgica a la impresión 3D para así obtener un impacto significativo en el tratamiento de los pacientes.

En el año 2017, se realizaron las primeras pruebas de aplicación de esta tecnología en patologías cardiovasculares de mayor complejidad, obteniendo óptimos resultados.

Desde entonces, ha sido posible aplicar la tecnología en otras especialidades como neurología, ortopedia y urología. “Gracias al impacto que hemos tenido en la Fundación por la aplicación de esta tecnología, se ha extendido la aplicación de estas tecnologías en otras especialidades médicas, a fin de brindarle la mejor atención a los pacientes de la fundación” comentó Leonardo Pardo, ingeniero de investigación.

El método para realizar esta reconstrucción se inicia por medio de una tomografía, una resonancia magnética o ultrasonido, que permiten captar diferentes partes del cuerpo por medio de contrastes.

Una vez se ha identificado el modelo y la reconstrucción de la estructura anatómica de interés, este se somete a un proceso de revisión de grosores de acuerdo a las imágenes obtenidas, teniendo en cuenta el poligonaje de la malla del modelo.

Una vez revisado el modelo entre el médico tratante, el especialista en radiología y el equipo de ingenieros, se procede a elegir la tecnología de impresión a utilizar, la cual puede ser FDM (Modelado por deposición fundida) o SLA (Estereolitografía por foto-solidificación), donde el modelo se ajusta para ser impreso. Una vez culminado, se procede a realizar el postproceso del modelo y se verifica la integridad de la pieza.

El proceso de impresión para estos modelos puede variar de manera significativa dependiendo de las dimensiones, la complejidad del modelo, conformación de capas, la tecnología elegida y del material.

“En este proceso la impresión en 3D permite tener una noción más palpable de la patología del paciente. Esta herramienta le brinda al personal médico la posibilidad de realizar una planificación de los diferentes procedimientos quirúrgicos previo a la intervención” 

Esta innovación también permite que los especialistas puedan tener un recorrido por medio de realidad virtual, en el que visualizan el órgano y reconocen las patologías y herramientas que se pueden utilizar con cada paciente.

El objetivo de esta investigación es brindar al médico herramientas de apoyo específicamente en la planificación quirúrgica, ya que la impresión 3D de modelos anatómicas con patologías de alta complejidad.

La impresión en tecnología 3D desarrollada por Cella Medical está disponible en México con Arkanum puedes consultar más información en este enlace:  https://arkanum.com.mx/servicios/planificacion-quirurgica-3d/