Las habilidades no técnicas (HNT) se definen como aspectos conductuales del desempeño que sustentan la experiencia médica, que complementan y reflejan habilidades cognitivas e interpersonales, junto con la experiencia técnica y el conocimiento.

Tradicionalmente, se ha asociado a la falta de habilidades y competencias técnicas con los eventos adversos devastadores en un gran número de personas y que tienen un gran impacto médico y social, sin embargo, se ha observado que estas fallas son debido a la falta de habilidades no técnicas del equipo quirúrgico.

En los centros educativos se busca lograr que los estudiantes sean conscientes de lo que piensan, sienten y viven durante las clases y su relación con el contenido; poner atención en la dimensión interpersonal, promoviendo el trabajo en equipo, creando equipos para desarrollo de proyectos, así como también, poner énfasis en la dimensión social, reflexionando en el contexto en el que actúan, empoderándolos para que asuman desafíos al servicio de su comunidad. 

Para ello, cada una de las actividades curriculares tiene una oportunidad valiosa para promover el desarrollo socioemocional en la medida que los estudiantes llegan a ser protagonistas de su aprendizaje, generando beneficios para su desarrollo integral.

El currículo médico y de las diferentes especialidades médicas se ha enfocado a lo largo de los años en el desarrollo cognitivo y técnico de los alumnos; sin embargo, las demandas de la atención de salud exigen el desarrollo de competencias no técnicas.

El estudio de los factores humanos relacionados con la cirugía permite apreciar que la entrega de atención de buena calidad no se reduce a la mera interacción técnica entre el cirujano y el paciente en la mesa quirúrgica.

Cirugía general es una especialidad que involucra riesgos para el paciente que pueden llegar a convertirse en escenarios de alta complejidad desde el inicio de la cirugía hasta finalizarla, exige una respuesta rápida a eventos críticos.

Por lo tanto, la enseñanza de la cirugía general tiene un gran desafío que difiere de lo que nos caracterizó en el pasado. En los últimos dos siglos se ha tenido un avance tecnológico, así mismo en la conceptualización de la enfermedad quirúrgica. Teniendo como resultado el uso con mayor frecuencia de estos avances dando como resultado que la relación médicopaciente también haya cambiado.

Los pacientes al tener acceso a las tecnologías de la información y del conocimiento que se refleja en el cuestionamiento hacia los médicos, así mismo podemos ser juzgados no solo por las habilidades técnicas y el conocimiento, también por la conducta profesional donde se incluye a los médicos en formación.

Ante esta situación se ha creado un modelo de atención y de formación médica centrado en el paciente con la finalidad de evitar errores médicos que son evitables.

Para comprender esta técnica se toma en cuenta la Taxonomía Non-technical Skills for Surgeon, desarrollado por el Real Colegio de Cirujanos de Edimburgo. 

Para Ortega (2016) las habilidades blandas o no cognitivas, son actitudes y prácticas que afectan cómo un individuo enfoca el aprendizaje e interactúa con el mundo que le rodea. Los investigadores y los profesionales utilizan una variedad de términos para describir estos tipos de habilidades: competencias “blandas”, habilidades socioemocionales, habilidades sociales y emocionales, habilidades de carácter o rasgos de personalidad.

El sistema de evaluación NOTECHS (NonTechnical Skills) fue desarrollado inicialmente en respuesta a los requerimientos de entrenamiento y evaluación de habilidades cognitivas y de trabajo en el área de aviación civil.

Posteriormente, ésta fue adaptada, mediante asesoramiento de cirujanos, anestesistas y enfermeros expertos, para poder evaluar este tipo de habilidades en el Escenario Operativo, permitiendo calificar y desarrollar las HNT en forma colectiva en el equipo quirúrgico.

La intervención educativa en el manejo de crisis y de habilidades no técnicas es importante el uso de los métodos de simulación en situaciones de crisis en el equipo para que trabajen en su propio desempeño, los cuales deben trabajar conjuntamente y las instituciones deben invertir en el capital humano. 

Una de las estrategias es reconocer el peligro, pedir ayuda en forma temprana, identificar al líder, el cual no siempre es el que más sabe; si no el que tiene características (apoya a otros, hace frente a la presión, e intercambiar información). 

Es importante asignar funciones al equipo o roles (hacerlo en forma anticipada, buscar fortalezas, evitar fatiga del equipo y no abandonar las funciones) también es importante la comunicación en asa cerrada (debe haber un emisor y un transmisor) el mensaje debe ser claro. 

Movilizar los recursos (humano, locativo, tecnológico y la información) 

Reevaluación de la situación, hacer una reflexión rápida y actuar, así como la práctica deliberada. 

El entrenamiento del modelo NOTECHS se puede lograr a través de la simulación clínica y es necesario un enfoque en el manejo de recursos en crisis (Crisis Resource Management, CRM) mediante sesiones en aula y escenarios de simulación.

Está demostrado que la simulación permite la enseñanza y evaluación de las habilidades necesarias para resolver efectivamente una situación de atención médica tanto en habilidades técnicas como en no técnicas. Las sesiones regulares de simulación tienen mejores resultados que las sesiones aisladas.

Además, el desarrollo de simuladores de alta fidelidad permite la recreación de escenarios clínicos para examinar aspectos conductuales o de comportamiento de manera individual o en equipo. La simulación también permite realizar un resumen basado en la literatura científica para discutir y proporcionar retroalimentación sobre los aspectos conductuales del desempeño, así como para investigar procesos cognitivos subyacentes a través del debriefing.

Las habilidades no técnicas son las siguientes cuatro categorías: 

Las tres habilidades blandas más requeridas por los empleadores son: liderazgo, trabajo en equipo y comunicación. 

Luego le siguen: pensamiento crítico, resolución de problemas, responsabilidad, valores éticos, manejo emocional, comportamiento personal, desempeño social, sistemas y pensamiento crítico, desarrollo e implementación de proyectos, interacción intercultural, autoorganización y autoeducación, cuidado de la salud, salud y seguridad, relaciones humanas, autogestión, y eficacia en el lugar de trabajo.

CONCLUSIONES 

Es de suma importancia que los cirujanos en formación aprendan esta serie de aptitudes, ya se ha demostrado que ni las habilidades técnicas, el conocimiento, ni las habilidades quirúrgicas por sí solos son suficientes para proporcionar una atención integral. El uso de ambos, además del entendimiento de los factores humanos que interactúan en la práctica quirúrgica, permite proporcionar un cuidado seguro y satisfactorio para el paciente como lo sugiere la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

Los organismos internacionales buscan coordinar sus políticas económicas y sociales para que la juventud consiga trabajos dignos, cumpliendo las expectativas de los empleadores. En sus estudios demuestran y exponen que los países se deben esforzar en fortalecer los sistemas educativos y la formación a lo largo de toda la vida, para proveer a los jóvenes mejores competencias que les permitan desarrollar una mayor capacidad de adaptación al cambio y una mejor inserción y movilidad laboral. 

En definitiva, las habilidades blandas (no técnicas) son el futuro. En esta era digital, podemos adquirir habilidades técnicas. Se pueden aprender los elementos académicos de liderazgo, pero ser líder sólo se aprende en la práctica, confrontándote con tu equipo de trabajo, es ahí donde se aprende. Por ello, las habilidades blandas se valoran y se cotizan cada vez más en el mercado laboral.

Si bien existen algunos instrumentos expuestos como NOTECHS, cuyo objeto de evaluación corresponde únicamente al cirujano, el enfoque de la mayoría de éstos se ha puesto en generar un sistema que permita analizar el desempeño colectivo de los distintos equipos entre sí. Éste es el caso de OTAS (Observational Teamwork Assessment for Surgery), de NOTECHS y sus modificaciones posteriores.

Resulta imperiosa la necesidad de incorporar progresivamente este tipo de herramientas de evaluación a los equipos quirúrgicos en los hospitales con miras a la corrección de posibles deficiencias que se traduzcan finalmente en un perjuicio al paciente. Es de esperar que paulatinamente y con el creciente interés que pueda generar la relación entre las habilidades no técnicas y el desempeño quirúrgico entre los médicos residentes y el personal adscrito.

Fuente:
Cruz Mendoza, I. (2022).HABILIDADES NO TÉCNICAS EN LA CIRUGÍA. Horizontes del Conocimiento, 146(1), https://www.aesculapseguridaddelpaciente.org.mx/docs/revista/2022/Abr2022.pdf

 

Un médico completo tiene que estar capacitado en muchas habilidades que un principio no todos tenemos en cuenta ¿tu ya conocías respecto a estas habilidades alternativas?
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