El ABC de los Drenajes y Reservorios

Los sistemas de drenaje son instrumentos que permiten la salida de colecciones líquidas o gaseosas, naturales o patológicas, que el médico cirujano requiere extraer del organismo; el instrumento se denomina dren. A través de la historia, se han desarrollado diversos sistemas con diferentes drenes en cuanto a su forma, diseño, material y modo de drenar. Se ha referido que el primer reporte de uso del drenaje fue hecho por Hipócrates de Cos (460-377 a. de C.), médico de la antigua Grecia, considerado como padre de la medicina.

Después, el uso de drenajes y drenes es reconocido hasta el año de 1363, cuando el cirujano y anatomista francés Guy Chauliac, describió los drenes hechos con tiras de lino dentro de un cilindro metálico en forma de mecha para mejorar el drenaje, evitar el cierre de la herida y favorecer la dilatación de su trayecto. Sin embargo, primer cirujano en utilizar un tubo hueco de goma fue el profesor Edmund Randolph Peaslee, norteamericano, en 1855.

La necesidad de extracción más el ingenio de quien los diseñó permitieron la evolución a los sistemas de drenaje modernos. En 1859, francés Marie E Chassaignac, difundió el uso de tubos de goma o caucho en el drenaje de abscesos, drenes precursores de las sondas de Nélaton actuales.

En 1954, el cirujano francés Henri Redon introdujo un tubo de poliuretano multiperforado y diseñó una unidad de succión que era portátil. Era inicialmente utilizada en cirugías del cerebro y, posteriormente, en mastectomías, vaciamientos ganglionares de axila, ingle y cuello; fue el precursor de los modernos sistemas de drenaje, incluyendo el de aspiración pleural.

A principios de 1970, se mejoró el sistema de vacío de Redon. Los doctores Frederick E Jackson y Richard A Pratt III, idearon un dren doble de silicón multiperforado con una pequeña cresta interna para darle rigidez y evitar así su colapso; tiene un sistema de succión a través de un bulbo autoexpandible y sus sistemas de tubos permiten la entrada de pequeñas cantidades de aire para equilibrar la presión atmosférica en la cavidad drenada. Se inició su uso en cirugía craneana y, posteriormente, se universalizó en otras cavidades.

En el presente, el drenaje de Jackson-Pratt se ha mejorado con la adición de válvulas unidireccionales que permiten la salida del líquido aspirado y disminuyen la migración de las bacterias al interior del organismo; incluso, se fabrican con tres o más lúmenes, uno de ellos para irrigación.

Actualmente, los drenes son de poliuretano y silicón o silastic, que son suaves, flexibles, fácilmente manipulables, provocan poca reacción, difícilmente se tapan y permiten la cuantificación exacta de lo drenado.

 

Drenajes Quirúrgicos

Se denominan así a los dispositivos que se utilizan para favorecer la evacuación de los líquidos orgánicos, gases, secreciones o derrames naturales o patológicos de una herida o absceso. La finalidad de los drenajes es prevenir la formación y acumulo de líquidos o gases en las cavidades orgánicas, reducir el riesgo de infección, promover el proceso de cicatrización, y permitir el control del volumen y características del líquido drenado. Los drenajes se clasifican de acuerdo con su finalidad en:

 

  • Profiláctico: tras la cirugía para evitar la acumulación de secreciones las cuales pueden interferir en la cicatrización.
  • Terapéutico: para evacuar colecciones ya formadas.
  • Diagnóstico: para verificar un diagnóstico.

 

Los drenajes en general se clasifican en PASIVOS (por capilaridad o gravedad) que utilizan la fuerza de la gravedad para drenar y ACTIVOS, que usan presiones altas y bajas para drenar. Cabe mencionar que también existen algunos inconvenientes en el uso de drenajes, ya que producen molestias al paciente (curas, extracciones accidentales…etc.) y en el peor de los casos, pueden funcionar como una posible puerta de entrada de microorganismos sobre todo en los de sistema abierto.

 

Drenajes Blake: Innovación y Eficiencia en la Cirugía

Los drenajes Blake de Johnson & Johnson destacan por sus características únicas y eficacia en la práctica clínica. En este artículo, exploraremos las peculiaridades de los drenajes Blake, su composición, los casos de uso más comunes.

Los drenajes Blake están fabricados a partir de un material de silicona de alta calidad, que les proporciona flexibilidad y biocompatibilidad. Este material no solo minimiza el riesgo de reacción adversa en los tejidos, sino que también garantiza una excelente durabilidad durante su uso. Su diseño está basado en un sistema de múltiples orificios laterales, es decir que tiene cuatro canales continuos que proporcionan una mayor área de contacto con el tejido que los drenajes perforados regulares, con múltiples rutas que permiten un drenaje eficiente de fluidos para resistir la obstrucción, facilitando la recuperación y evitando la acumulación de líquidos en el área quirúrgica.

Casos de Uso

Los drenajes Blake son utilizados comúnmente en procedimientos quirúrgicos abdominales, torácicos y ortopédicos. Se destacan en situaciones donde existe un alto riesgo de formación de seromas o hematomas, como en la cirugía de reconstrucción mamaria o en procedimientos donde se manipulan grandes volúmenes de tejido. Gracias a su diseño eficiente, estos drenajes ayudan a prevenir complicaciones postoperatorias, mejorando la calidad de vida del paciente y acortando el tiempo de recuperación.

Funcionamiento de los Drenajes Blake

El mecanismo de funcionamiento de los drenajes Blake es bastante sencillo pero efectivo. Una vez colocados en el sitio quirúrgico, los orificios laterales permiten que los fluidos acumulados fluyan hacia el reservorio conectado. Esto no solo ayuda a mantener el área quirúrgica limpia y seca, sino que también facilita el monitoreo de la cantidad y tipo de fluidos drenados, información vital para el equipo médico durante la recuperación del paciente.

¿Por Qué Comprar Drenajes y Reservorios Juntos?

Una de las recomendaciones más importantes en el uso de drenajes Blake es adquirirlos junto con los reservorios diseñados específicamente para ellos. Esto se debe a que el diseño y la funcionalidad de ambos productos están optimizados para trabajar en conjunto, garantizando así un drenaje eficiente y seguro. Además, el uso de reservorios compatibles minimiza el riesgo de fugas y maximiza la efectividad del sistema de drenaje, proporcionando tranquilidad tanto al equipo médico como al paciente.

Arkanum se posiciona como un aliado clave en este proceso, proporcionando equipamiento e insumos médicos de alta calidad a hospitales y distribuidores. Su compromiso con la innovación y la excelencia asegura que los profesionales de la salud cuenten con las herramientas necesarias para ofrecer el mejor cuidado posible. Al elegir Arkanum, no solo se invierte en productos de calidad, sino que también apuestan por una atención centrada en el paciente, donde cada detalle cuenta. En un mundo donde la salud es lo más importante, contar con un socio confiable como Arkanum es fundamental para garantizar el éxito en los procedimientos quirúrgicos.

Fuentes

https://www.jnjmedtech.com/en-US/product/blake-drains-and-jvac-reservoirs

https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-00992016000100035&lng=es&nrm=iso

https://enfermeriacreativa.com/2020/04/22/drenajes-quirurgicos/#:~:text=Los%20drenajes%20en%20general%20se,como%20casi%20todo%20en%20medicina.

 

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